Ciclovía La Gran Tenochtitlán:
luces y sombras de una obra histórica
34 kilómetros que conectan el Zócalo con el Estadio Azteca, entre aplausos institucionales y protestas en las calles
El domingo 19 de abril de 2026, la Calzada de Tlalpan amaneció convertida en un río de ruedas. Más de 10,000 ciclistas y patinadores tomaron la avenida para estrenar la infraestructura más larga de su tipo en la historia reciente de la capital. Pero bajo los aplausos, latía una controversia que no ha terminado.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, encabezó la inauguración de la Ciclovía "La Gran Tenochtitlán" con una rodada masiva que partió desde la plancha del Zócalo —donde miles de ciclistas formaron la silueta monumental de una bicicleta— hasta el Kiosco Huipulco, en la zona sur de la capital. La obra, que forma parte de la estrategia de movilidad de cara al Mundial de Fútbol 2026, conecta el Centro Histórico con las inmediaciones del Estadio Azteca a lo largo de la Calzada de Tlalpan.
La nueva vía multimodal abarca las alcaldías Cuauhtémoc, Iztacalco, Benito Juárez, Coyoacán y Tlalpan, e incluye más de 20,000 metros lineales de nueva banqueta y guarnición, 43,000 metros de balizamiento, 338 confibicis y más de 5,000 luminarias para garantizar el uso nocturno. Con su inauguración, Brugada aseguró que la Calzada de Tlalpan se convierte en "la única calzada multimodal de la capital": metro, ciclovía, banqueta renovada y carril vehicular en un mismo corredor.
Lo que sí funciona: los puntos a favor
Con 34 kilómetros de extensión, esta infraestructura se convierte en el corredor ciclista más largo construido en la historia reciente de la CDMX, superando con creces a ciclovías anteriores y sentando un precedente para futuros proyectos.
La instalación de más de 5,000 luminarias a lo largo del corredor permite circular de noche con mayor seguridad, algo que pocas ciclovías de la ciudad ofrecen. Es un avance real para quienes se trasladan en horarios nocturnos.
La vía corre paralela a la Línea 2 del Metro, lo que permite combinar bicicleta y transporte público de forma práctica. También se contempla un biciestacionamiento en el CETRAM Huipulco para quienes lleguen al sur.
La ciclovía ofrece una alternativa de movilidad verde para los miles de visitantes que llegarán al Estadio Azteca durante la Copa del Mundo 2026, cuyo partido inaugural se juega el 11 de junio. Reduce la presión sobre el tráfico vehicular en una zona ya saturada.
El proyecto incluyó más de 40,000 metros cuadrados de repavimentación y la renovación completa de las banquetas en los 34 kilómetros de la Calzada, lo que mejora las condiciones para peatones y da un "lavado de cara" a una de las arterias más transitadas de la ciudad.
Esta ciclovía es solo la primera etapa de una meta más ambiciosa: 300 kilómetros adicionales de infraestructura ciclista prometidos por el gobierno de Brugada. Con más de 500 km de ciclovías ya existentes, la red capitalina sigue creciendo.
"Hoy inauguramos la ciclovía y decimos que la Calzada de Tlalpan es de todas y de todos. Esta calzada se convierte en la única calzada multimodal."
— Clara Brugada Molina, Jefa de Gobierno de la CDMXLo que falta resolver: los puntos en contra
Al momento de la apertura oficial, solo alrededor de 30 de los 34 kilómetros estaban habilitados. El tramo entre las estaciones San Antonio Abad y Chabacano de la Línea 2 aún presentaba obras activas de la "Calzada Flotante", obligando a los ciclistas inaugurales a sortear zonas sin ciclovía.
El impacto más sensible de la obra: trabajadoras sexuales que operaban en la Calzada de Tlalpan denunciaron que la redistribución vial destruyó su fuente de ingreso. La Comisión de Derechos Humanos de la CDMX confirmó la recepción de denuncias formales. El colectivo Trasuixxx exige vivienda digna y reparación del daño antes del Mundial.
Vecinos, comerciantes y colectivos señalaron que las obras aparecieron "de la noche a la mañana" sin proceso de consulta pública. Tampoco se realizaron estudios de impacto social o ambiental antes de iniciar la construcción, según denunciaron las propias manifestantes durante la inauguración.
La construcción de la ciclovía implicó eliminar carriles para automóviles en una de las avenidas más transitadas de la ciudad. Persisten afectaciones viales en varios tramos, y vecinos de zonas aledañas reportaron cambios en zonas de ascenso y descenso que aún no están del todo resueltos.
La construcción paralela de la "Calzada Flotante" —un parque elevado peatonal cuyas obras iniciaron en septiembre de 2025— genera confusión y afectaciones en algunos tramos de la ciclovía, reduciendo su funcionalidad real en la zona norte del corredor.
Expertos en movilidad urbana advierten que el éxito de proyectos de esta escala no depende solo de su construcción, sino de un mantenimiento constante y sostenido. La CDMX tiene un historial mixto en conservación de infraestructura ciclista. La pregunta es: ¿seguirá en buen estado dentro de dos o cinco años?
"Estamos en contra de la ciclovía porque está mal planeada y ha vulnerado nuestros derechos. El gobierno no hizo ningún estudio de impacto social ni ambiental."
— Manifestante del colectivo Trasuixxx, inauguración del 19 de abril de 2026El contexto que no se puede ignorar
La Ciclovía "La Gran Tenochtitlán" no nació en el vacío. Es el resultado de décadas de activismo ciclista en la capital: desde los años noventa, colectivos como Paseo de Todos y Bicitekas exigieron espacios seguros para circular en una ciudad diseñada históricamente para el automóvil. Rogelio Mora Pinto, representante de esos colectivos, reconoció en la inauguración que la obra incorpora mejoras técnicas derivadas de esa exigencia ciudadana, aunque advirtió que es "un punto de partida, no una llegada".
El timing del proyecto también es inseparable del Mundial 2026. La CDMX será sede de cinco partidos, incluida la inauguración del torneo el 11 de junio. La ciclovía, inaugurada apenas 53 días antes de ese partido, responde en parte a la necesidad de ofrecer infraestructura de movilidad a los visitantes internacionales. Eso explica tanto la celeridad de la obra como algunas de sus fallas: las prisas rara vez producen proyectos perfectos.
En 2025, la CDMX registró 424 muertes por hechos de tránsito, de los cuales solo 7 (el 2%) fueron ciclistas. Pero ese dato no debe leerse como que los ciclistas están seguros: en términos relativos, la ciudad sigue siendo peligrosa para quienes circulan en dos ruedas sin infraestructura adecuada. La ciclovía busca cambiar esa ecuación.
📌 Conclusión: una apuesta real con deudas pendientes
La Ciclovía "La Gran Tenochtitlán" es, en términos de escala e infraestructura, el proyecto ciclista más ambicioso que ha tenido la Ciudad de México. Sus 34 kilómetros de vía segregada, con iluminación nocturna y conectividad multimodal, representan un avance genuino para los cientos de miles de capitalinos que eligen la bicicleta como medio de transporte. Sin embargo, la forma en que se ejecutó —sin estudios de impacto social, sin consulta ciudadana y desplazando a comunidades vulnerables— revela que la transformación urbana solo es verdaderamente democrática cuando incluye a todos sus actores, no solo a los que la celebran. El gobierno de Brugada tiene una oportunidad: cerrar las deudas sociales que dejó esta obra y demostrar que los 300 kilómetros futuros no repetirán los mismos errores.








0 Comentarios