Siempre he pensado que las oportunidades no se deben desaprovechar, sobre todo cuando estás en un camino creativo. Este cuatrimestre tomé una decisión que terminó marcándome más de lo que esperaba: entrar a Pohua, la escuela de cine comunitario, una escuela gratuita impulsada por el gobierno, enfocada en la formación cinematográfica desde lo social y lo humano.

No entré con expectativas enormes, pero sí con la convicción de aprender, crear y rodearme de personas con historias que valiera la pena contar.

Si crees que ya lo sabes todo, estás muy equivocado. Las historias no solo viven en los sets o detrás de una cámara; suceden en cada rincón de la ciudad mientras tú sigues de largo. Súbete al metro y observa, cómete un elote en la banqueta, platica con la señora de los tamales, mira cómo la luz se cuela y se forma en una habitación fría, date permiso de sentarte sin prisa y simplemente estar. Ahí, en lo cotidiano, pasan historias distintas todos los días, historias que existen aunque no las notes… hasta que decides mirar con otros ojos.

Pohua: una escuela de cine comunitario que inspira

Desde el primer día entendí que Pohua no es solo una escuela de cine. Es un espacio donde las experiencias personales se convierten en historias, donde escuchar al otro te deja en silencio o te inspira a escribir cualquier corto en ese mismo momento.

Conocí personas increíbles, con trayectorias de vida tan potentes que te recuerdan por qué el cine, el video y la fotografía siguen siendo herramientas tan necesarias para documentar la realidad.

“Nitidus”: el cortometraje que cerró el cuatrimestre

Como proyecto final realizamos un cortometraje titulado “Nitidus”, un trabajo colectivo donde cada integrante aportó su visión, su tiempo y su sensibilidad. Más que un ejercicio académico, fue un recordatorio de lo que se logra cuando hay colaboración, respeto y pasión por contar historias.

Mi participación: detrás de cámaras y documentación del proceso

Mi rol dentro del proyecto fue grabar el detrás de cámaras del cortometraje “Nitidus”, documentando todo lo que normalmente no se ve: los ensayos, los errores, las risas, el cansancio y los momentos de concentración absoluta.

El detrás de cámaras es tan importante como el producto final, porque ahí vive el proceso creativo real. Por eso decidí compartir este material en dos partes, para mostrar cómo se construye un cortometraje desde adentro y desde la experiencia comunitaria.

Aquí puedes ver el detrás de cámaras

Detras de cámaras – Parte 1

Detras de cámaras – Parte 2

Mauricio Sánchez Arias: El Arte de Escribir con Luz

Detrás de cada gran historia hay una mirada que decide cómo debemos verla. Mauricio Sánchez Arias, reconocido Director de Fotografía y docente de formación, fue el encargado de liderar el Curso de Cinefotografía, aportando una trayectoria marcada por la precisión técnica y una profunda sensibilidad estética.

Con años de experiencia en la industria, Mauricio ha perfeccionado el arte de traducir guiones en atmósferas visuales potentes. Su enfoque pedagógico no solo se centra en el manejo de cámaras de última generación o esquemas de iluminación complejos, sino en el «porqué» de la imagen: cómo la luz, el color y el encuadre pueden alterar la psicología del espectador.

¿Por qué aprender con él?

  • Visión Profesional: Ha trabajado en diversos formatos, desde cine independiente hasta piezas publicitarias de alto nivel, lo que le otorga una visión 360° de las demandas actuales del mercado.

  • Narrativa Visual: Mauricio cree firmemente que la técnica debe estar siempre al servicio de la historia. En sus clases, aprenderás a usar la luz como una herramienta narrativa, no solo decorativa.

  • Experiencia Técnica: Experto en el manejo de ópticas, sensores y la gestión del color, garantiza que sus alumnos dominen las herramientas que definen el cine contemporáneo.

Bajo su tutela, los estudiantes del curso no solo aprendieron a operar un equipo; aprenderán a mirar, a componer con intención y a dominar el lenguaje visual que separa a un aficionado de un verdadero cinefotógrafo.

Nunca subestimes una oportunidad creativa

Este proyecto me dejó una lección clara: decir “sí” puede abrir caminos que no sabías que existían. Una escuela, una conversación o una decisión aparentemente pequeña pueden llevarte justo al lugar donde necesitas estar para crecer como creador.

Si estás pensando en estudiar cine, fotografía o creación de contenido, o si simplemente sientes que necesitas un nuevo impulso creativo, no ignores esas oportunidades que se cruzan en tu camino.

El Privilegio

No importa si me lees desde el último iPhone o desde un Android con la pantalla estrellada; si estás en tu auto con el aire prendido o sentado en una banca esperando el transporte público. Siempre habrá alguien que te mire y piense que tú estás en una posición de privilegio, incluso cuando tú no lo sientas así. Y justo ahí está el punto: el privilegio no es el equipo, el lugar ni el momento perfecto, sino la posibilidad de moverte, observar y decidir crear.

Muévete de ahí. Sal de lo cómodo. Porque entre más incómodo te sientas, más despierta se vuelve tu mirada. Es en ese roce con la realidad donde las historias empiezan a fluir de manera natural. Ahí nacen las ideas para una película, un corto, una fotografía, un video para redes o un simple texto que conecta con alguien que ni siquiera conoces. La ciudad está llena de relatos esperando a ser contados, pero solo se revelan cuando bajas la guardia y te permites estar presente.

Crear contenido, hacer cine o publicar en redes no se trata de tenerlo todo resuelto, sino de atreverte a mirar distinto y usar lo que tienes hoy. Si algo de esto resuena contigo, te invito a que me sigas y formes parte de esta comunidad creativa. Además, doy tutorías uno a uno y cursos de creación de contenido enfocados en distintas áreas: fotografía, video, storytelling y contenido para redes sociales. Porque crear no es un lujo, es una decisión… y esa la puedes tomar hoy.

Sigamos creando.