Decir que sí también es una forma de valentía
Un día amanecí en una plataforma petrolera.
No estaba en un resort, no era un viaje turístico ni una experiencia planeada durante años.
Estaba ahí por una razón muy simple: mi necedad de decir que sí a todo lo que me parece interesante.
Y ese “sí” me llevó a uno de esos lugares que no aparecen en los folletos, que muy pocas personas conocen y que, probablemente, no volveré a ver en toda mi vida.
Las oportunidades no siempre llegan envueltas en comodidad
Muchas veces creemos que las oportunidades llegan claras, seguras y perfectamente explicadas.
La realidad es otra.
A veces llegan disfrazadas de duda, de incomodidad, de miedo.
Llegan cuando no estás seguro, cuando no sabes exactamente qué va a pasar, cuando tu zona de confort empieza a temblar.
Decir que sí no siempre es fácil, pero casi siempre es transformador.
Lugares que sostienen al mundo (aunque casi nadie los vea)
Estar dentro de una plataforma petrolera cambia tu perspectiva.
Ahí entiendes que existen trabajos que parecen lejanos, invisibles, incluso ajenos a nuestra vida diaria, pero que sostienen al mundo entero.
Personas que pasan semanas lejos de casa.
Que asumen riesgos reales.
Que trabajan en condiciones extremas mientras nosotros seguimos con nuestra rutina, muchas veces sin detenernos a pensar en ello.
Ver eso de cerca no solo impresiona, te sacude.
Te obliga a agradecer.
A respetar.
A valorar realidades que no siempre vemos desde tierra firme.
Viajar no siempre es lujo, a veces es conciencia
Viajar no siempre significa descanso.
A veces significa abrir los ojos.
Conocer otros entornos, otras personas, otras formas de vivir y trabajar te confronta contigo mismo. Te hace cuestionar tus quejas, tus miedos y tus excusas.
Viajar también es aprender a mirar distinto.
Una cámara puede cambiarte la vida
No lo digo como frase bonita.
Lo digo desde la experiencia.
Una cámara no solo graba imágenes.
Una cámara abre puertas.
Te da acceso a mundos que nunca imaginaste.
Te permite contar historias que merecen ser vistas y recordadas.
Gracias a una cámara he llegado a lugares que jamás pensé pisar, he conocido personas increíbles y he sido testigo de momentos irrepetibles.
Deja de pensarlo tanto
Por eso hoy lo digo claro.
Deja de pensarlo tanto.
Agarra esa cámara que tienes guardada.
Compra ese vuelo que llevas meses posponiendo.
Haz esa llamada que sigues evitando.
No todo tiene que estar resuelto para empezar.
Muchas veces, el inicio de algo maravilloso comienza con un sí incómodo, con un salto de fe, con una decisión que da miedo.
Allá afuera hay historias, personas y lugares esperándote.
Tal vez no lo sepas aún,
pero ese primer paso
podría cambiarlo todo.
